¿El teatro es una profesión de putas?

actriz

David Mamet en su libro “Una profesión de putas” dice:

“No es el teatro el que está muriendo, sino los hombres y mujeres: la sociedad. Y mientras está muere, aparece un nuevo grupo de exploradores, artistas, cuyos informes son repudiados, luego sacralizados, luego repudiados.

El teatro está siempre muriendo porque la inspiración artística no puede ser incluida; sólo puede ser alimentada”.

actrizLo cierto es que el teatro siempre ha estado en un estado agonizante, al borde de la desaparición y siempre resurge de sus cenizas como el ave Fenix. La inspiración artística puede ser su alimento pero… ¿de dónde surge?

No existe en este mundo nada más inspirador que el hambre artística.

En una entrada anterior vimos un video de la actriz Muriel Santa Ana donde nos recomendaba que no viviéramos de rentas. Y nos regala esa consejo para que no nos acomodemos sobre hombros ajenos, para que, como ella dice, no vivamos con palabras prestadas.

Toda persona que tenga la suerte de tocar, de lleno o con una simple caricia, el mundo del teatro, lo alimentará con su ser. Por eso el teatro no morirá y no lo hará porque siempre habrá alguien con hambre, con necesidad, con sueños, con deseos… Siempre habrá quien, con mucha imaginación, construya un espejo cóncavo para mostrarnos nuestra realidad deformada y enferma. Una persona que, en argot callejero, podríamos definir como “toca pelotas”.

Benditos los “toca pelotas” porque gracias a ellos despertarán nuestras almas.

Como dice Mamet, “no es el teatro el que está muriendo, sino los hombres y mujeres: la sociedad”. y yo añadiría; la paradoja es que la sociedad, en su eterna agonía, alimenta al teatro que resurge de nuevo y con más fuerza en cada crisis social. Y lo hace por la necesidad de salvarnos de una sociedad donde nos entregan pastillas para dormir todos los días, a través de la televisión, los periódicos, internet… nos adormece y nos humilla mientras miramos hacia otro lado.

El teatro es un oasis de agua fresca en un desierto amoral y esos “toca pelotas” son los únicos que aplacan nuestra sed de verdad. La pintan de colores, la cambian de tamaño, la adornan con abalorios, la obligan a reír cuando quiere llorar, a llorar cuando quiere dormir, a nacer cuando quiere llorar… y lo hacen por salvar sus almas inquietas y al mismo tiempo salvar las nuestras.

bien-y-mal

La próxima vez que vayas a disfrutar de una obra de teatro y sientas una emoción en el interior de tu corazón, dale las gracias al autor, a los actores, a los técnicos, a todos y cada uno de los que han colaborado en crear esa emoción. Todos trabajan para acercarte un poco más a tu verdadero yo.

Gracias, gracias, gracias.

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2 Comments on “¿El teatro es una profesión de putas?

  1. Que vivan los toca pelotas, me encanta ser una toca pelotas, lo seré hasta que me muera.

    • ¡¡Qué vivan!!
      Gracias Mercedes por el comentario y por pertener al maravilloso mundo teatral.
      Un abrazo.

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